Mamíferos de aspecto insólito
Mamíferos feos: rasgos extraños, funciones distintas
Un topo con una estrella en la nariz, un primate que golpea la madera y un antílope de hocico flexible no forman una familia especial. Son mamíferos muy diferentes unidos aquí por la curiosidad que despierta su aspecto. Cada rasgo necesita una explicación propia.

Una nariz grande puede hacer trabajos diferentes
El topo de nariz estrellada palpa el suelo y el agua con 22 apéndices sensibles. La nariz flexible del saiga filtra polvo y ayuda a acondicionar el aire. En el mono narigudo, el tamaño del hocico del macho también está relacionado con las llamadas y la comunicación. Agruparlos por su nariz sirve para comparar funciones, no para decir que evolucionaron por el mismo motivo.
La fotografía de un rostro no cuenta toda la historia. Para interpretar una estructura conviene mirar al animal en su ambiente: barro para el topo, estepa abierta para el saiga y bosque fluvial para el mono. La conducta y la anatomía sostienen explicaciones más fiables que una semejanza superficial.
Dedos, dientes y piel en contexto
El aye-aye utiliza orejas grandes, incisivos que crecen continuamente y un dedo largo para buscar comida en la madera. La rata topo desnuda excava con incisivos prominentes y vive en galerías estrechas. El oso hormiguero gigante abre nidos con las garras y alcanza insectos con una lengua larga. Son herramientas de alimentación muy distintas, aunque todas llamen la atención.
La piel desnuda tampoco tiene una única explicación: la vida subterránea de una rata topo no se parece a la de un elefante marino. Por eso estas fichas hablan de especie, hábitat y función antes de sacar conclusiones generales sobre lo que hace 'feo' a un mamífero.
Conoce a los mamíferos
Cada nota presenta un rasgo. Los perfiles completos enlazados desarrollan la alimentación, el hábitat y la conservación de las especies ya revisadas.

Topo de nariz estrellada
Los apéndices de su nariz detectan presas mediante un tacto extraordinariamente rápido.
Fuente: Vanderbilt University Catania Lab Leer perfil
Aye-aye
Golpea la madera, escucha cavidades y extrae larvas con un dedo muy largo.
Fuente: Duke Lemur Center Leer perfil
Mono narigudo
La gran nariz del macho modifica sus llamadas y participa en la comunicación.
Fuente: Animal Diversity Web
Facocero
Sus colmillos sirven para defenderse y las almohadillas faciales protegen el rostro.
Fuente: Animal Diversity Web
Rata topo desnuda
Excava con los incisivos y se mueve con soltura por túneles estrechos.
Fuente: Smithsonian's National Zoo Leer perfil
Saiga
Su nariz ayuda a filtrar el polvo y acondicionar el aire frío de la estepa.
Fuente: Convention on Migratory Species
Uacarí calvo
La piel desnuda y roja de su cara participa en las señales sociales.
Fuente: Royal Society Open Science
Murciélago de cabeza de martillo
El macho tiene un rostro amplio y una voz que destaca durante el cortejo.
Fuente: Bat Conservation International
Elefante marino del sur
La nariz hinchable del macho refuerza sus llamadas y exhibiciones.
Fuente: Australian Antarctic Program
Oso hormiguero gigante
Abre nidos con las garras y extrae insectos con un hocico y una lengua largos.
Fuente: Smithsonian's National Zoo
Murciélago de cola libre de Angola
Sus alas estrechas le permiten cazar insectos en vuelo rápido.
Fuente: U.S. Fish and Wildlife Service